La luz se cortó.
Sorprendida, caminó como una ciega hacia la puerta, chocando con cientos de cosas en el camino. Cuando al fin pudo salir, la intensidad del movimiento seguía aumentando, y pudo ver unas luces brillando por toda la ciudad, como explosiones de colores. Habían gritos y los autos saltaban de un lado a otro, haciendo saltar las alarmas y ensordeciéndole aun más. Un perro ladraba.
No lloró ni gritó porque supo que todo iba a estar bien, que seguía viva y nada malo había pasado.
Pero a la mañana siguiente, luego de toda una noche sin dormir, el alma se le fue a los pies cuando mostraron en las noticias al resto del país.
27 F. Terremoto Chile.
Esto lo escribo como Paula,
una niña aun asustada, no Nannie M.
preciosa la entrada.
ResponderEliminary lo único que puedo decir es que espero que dentro de poco todo no sea más que un mal recuerdo....
besos!
Son verdades que con el tiempo se desvanecerán, para impregnarse en los libros de historia. e ha gustado mucho, compatriota :)
ResponderEliminarPD: De modo que el terremoto lo viviste. Debe de haber sido así de fuerte, porque yo estaba en mi casita del norte, y a eso de las 3 se sintió un pequeño vaivén. Así de fuerte. Saludos :)