jueves, 20 de enero de 2011

Y puede que no me guste tanto

— ¿Qué come la chica suicida hoy?
— Aire — Nadja suspiró, medio resignada, y sacó una cacerola.
— ¿No vas a comer de nuevo?
— Nop.
— Y... ¿si Joseph viene a hacerte sus trucos?
— Oh—Se mordió el labio, dubitativa, y me miró desde el sofá—. Tal vez eso ayude a replantearme esto del aire. Digo, si es bonito lo que haga, puede que al aire le cambie el sabor y ya no me guste tanto, ¿no crees?.

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