Pietro, sabes lo que sucede. Lo tiene tanto o más claro que yo, y lo que pasa es que no quieres decirme. Sí, sí, ya sé lo que tiene Boris, lo que tenemos tú y yo.
¡Hombre, ya sé que soy loba y ustedes dos lobos! ¡Ya sé que no soy normal, y que mate a mi familia porque nadie sabía lo que ocurría!
Quiero que te calles. Lo estabas haciendo bien; no decías nada y me dejabas sola en mi cuarto cuando quería. ¿Qué te hizo cambiar? No te he dado razones para acercarte.
Y te he dado todas para que huyas de mí.
¿Qué debo hacer para que dejes de acercarte? ¿Qué debo hacer para que dejes de meterte en mi piel,
¿Qué debo hacer para que entiendas que los licántropos no estamos hechos para finales felices, y que todo este esfuerzo que haces por amarme es sólo otra estupidez?
Y es tarde, y yo no puedo cantar, como decía Pizarnik, pero se equivocó en un detalle:
Sí que pasa algo.
Nos estamos matando, Pietro.
( Detente )
Bueno... A lo mejor arriesgarse por algo así merece la pena, ¿no?
ResponderEliminardios, cuántos gritos leo debajo de esas palabras.
ResponderEliminarme encanta la sensación de agonía, de agobio que hay por aquí. tempus fugit, tic tac... pero yo esperaré a que la cuenta atrás acabe y todo explote acampada por aquí. (:
mmmmm licántropos inteligentes y un poco torturados...me gustan!y espero que tome algún giro más positivo si sigues con la historia!
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