sábado, 19 de marzo de 2011

 nunca te lo he dicho, ¿sabes?, pero yo una vez fui de las que quieren por dos. Y él era demasiado grande; yo demasiado pequeña. ¿te imaginas el lío que era tener un corazón de talla normal y otro varias veces mayor? grande, ¿eh? entonces, no te preocupes tanto porque sólo sepa mirarte a hurtadillas, mordiéndome el labio y retorciéndome los dedos. es como sé decir los te quiero tímidos, los que no me duelan tan hondo, calándome por las venas. porque te quiero, aunque seas de otros besos y otros ojos. pero no te voy a arrebatar de las manos de la que te debe dar ahora mimos. porque, si alguna vez llego a cazarte, creo que te mataría accidentalmente, pajarillo. te mereces morir como un jodido valiente, porque eres de los pocos que nos van quedando. y yo no soy quien para matarte suave.
 y, diciendo esto, ¿dejarías de apuñalarme tan dulce? quiero que me des un tiro certero y dejes de hacerme sangrar gota a gota.

1 comentario: