domingo, 9 de enero de 2011

La nuit du chasseur

Click

 Saltó un tronco caído y rodó por el suelo al tropezar con una rama. Las hojas y el barro se le pegaron en todo el cuerpo, pero una mirada hacia atrás le dio la energía para levantarse y volver a correr. Pasó como una flecha frente a una cabaña solitaria, y jadeo un poco al sentir que los pies le ardían horriblemente. Se detuvo. Apoyó las manos en sus muslos y respiró con dificultad.
—¡Sybille!
 Abrió de golpe los ojos. Venían ya demasiado cerca. Repitieron con más furia su nombre, y pronto llegaron a su posición.
 Pero Sybille no estaba allí... Sí su sangre y unos cartuchos de balas vacíos.

¿A dónde me llavas, cazador? 

2 comentarios:

  1. Que blog tan interesante!
    de dónde sale ese cazador?

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  2. ¡Quién sabe! (Aun es una pequeña idea, la cual espero que aflore para escribir más de él)

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