Bajó al sótano del complejo de apartamentos con la cesta de ropa sucia repleta. Miró con rabia la lavadora, no fuese a ganarle de nuevo. La encendió como Maggie le había enseñado: "Enchúfala y aprieta el botón rojo" había dicho. Colocó ropa y detergente en sus lugares respectivos. Bien, todo iba de maravilla. La hizo funcionar luego de taparla y se quedó sentada en una banquita.
1 hora y algo más luego...
...Ok...No había separado los colores. Bueno, sólo eran bragas blancas vueltas al arcoiris.
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