6:00 a.m.
Oh, Dios mío. El despertador está sonando. Hoy..., hoy es lunes..., ¿cierto? A ver, ¿dónde está ese maldito botón? *¡CLICK!* Bien. Cinco minutos más.
6:03 a.m.
¿Otra vez? ¡Pedí cinco minutos! ¿Dónde quedó la compasión de los relojes? Ya, me levanto. Ahora...*¡CLICK!* De acuerdo.
6:13 a.m.
¡¿Diez minutos en la ducha?! Dios, creo que me he llevado toda el agua del mar con eso.
6:25 a.m.
¿Qué hora...? ¡NO! ¡NO PUEDE SER TAN TARDE! Bueno, me llevo un pastelillo y listo.
6:39 a.m.
Qué demonios, ya voy tarde. Me regañarán si no doy una buena excusa y... ¡NOO! ¡TAXI!
6:40 a.m.
*¡PRIIT!* ¿Quién llama? ¿Aló?...
6:42 a.m.
¡¿CÓMO QUE HOY ES MI DÍA LIBRE?!
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